No hay oscuridad que resista la risa, ni tristeza que resista las cosquillas. Cuando mamá está, las sombras descansan hasta el día siguiente.
Artículos relacionados
Vista previa: AFUERA, LOS FANTASMAS
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información