GLORIA ESTRADA
En medio de los días extraordinarios, esos en los que tenemos que tomar decisiones dificiles, estamos de viaje, asistimos a un enfermo, enfrentamos una mudanza, en fin, esos días en los que todo nuestro insignificante mundo se trastorna, lo que esperamos y celebramos es la llegada al fin de la medianía de las jornadas comunes, esas que se debaten entre el bien, el mal y lo ordinario de lo que hacemos para sobrevivir con algunas dosis de alegría. La mayoría de nosotros no nació para el destello; nuestra destreza radica en movernos en la penumbra y eso es, paradójicamente, lo que nos hace sentir a veces afortunados, tropiezo tras tropiezo.
Gloria Estrada