GLENNON DOYLE
Cada día, Glennon Doyle se plantea las mismas preguntas: «¿Por qué soy como soy? ¿Cómo puedo averiguar lo que quiero? ¿Por qué no puedo ser feliz? ¿Estoy haciendo lo correcto?». Cuanto más dura se vuelve la vida, menos probable es que recuerde las respuestas que lleva años aprendiendo. «Tengo casi cincuenta años. He superado muchísimas cosas. ¿Por qué me levanto cada día habiendo olvidado todo lo que sé?», se pregunta. Su hermana, Amanda, y su mujer, Abby, son su brújula. Sin embargo, a lo largo de un mismo año, Glennon fue diagnosticada de anorexia, Amanda de cáncer de mama y Abby perdió a su querido hermano. Por primera vez, las tres se sentían perdidas al mismo tiempo.