HUMPHREY INZILLO ENRIQUE BLANC ROBERTA MARTINELLI
En Brasil, el abrazo es mucho más que un gesto físico, es un símbolo de acogida, de inclusión y celebración de las diferencias. En lugar de limitarnos a nuestras identidades nacionales, deberíamos considerar América Latina como una gran familia que, a pesar de las distancias y de las diferencias históricas, puede unirse a través del abrazo de la cultura y la música. Brasil, con toda su diversidad, tiene el potencial de ser un líder en la construcción de una América Latina más unida, donde se celebren las diferencias, se derriben las fronteras, y la música, ese lenguaje universal, sea un puente entre los pueblos.