NICANOR VELEZ
Cuando afirmar uando afirmamos que la poesía es un medio de conocimiento es, en parte, porque, como dice Va-lente, "toda poesía es, ante todo, un gran caer en la cuenta». Una de las grandes revoluciones de la poe-sía que se concibe así es su conciencia de explorar un territorio desconocido e invisible, por el simple hecho de no estar controlado, orientado y premeditado de antemano. Por esto el poema, visto así, es un animal sospechoso para toda ideología; simple y llanamente, porque la ideología sabe que ella puede ser la primera víctima de ese «primer animal visible de lo invisible" (como diría Lezama), y esto asusta. La ideología quie-re operar sobre un sistema teórico que, evidentemen-te, casi siempre se hace a la medida. Lo imprevisible no está previsto por la ideología.